El Restaurante

almed02Al-Medina nace en Sevilla en el año 1998 como una propuesta más a la gastronomía de la ciudad, y como respuesta a la demanda de una cocina alternativa y por lo tanto diferente.

Nuestro deseo es dar a conocer una de las grandes tradiciones gastronómicas de la humanidad, la cocina Árabe y más concretamente la cocina tradicional de Marruecos; con ello además intentamos experimentar lo que siempre se ha dicho, de que entrar en la cocina de un país es, también, entrar en la cocina de su cultura y su historia.

Situado en un bello y tranquilo enclave del centro histórico de la ciudad ( Plaza del Museo ), Al-medina conserva todo lo mágico que envuelve a esta cultura, con un toque sobrio y a la vez elegante y acogedor, con capacidad para 42 comensales y atendido por personal nativo de distintas regiones de Marruecos.

En nuestro establecimiento, predominan toques arabescos, con un colorido de tonos rojizos, azul añil y verdes, donde podemos admirar tallas en escayola realizadas por artesanos marroquíes, además de detalles que nos transportarán directamente a ciudades como Rabat, Casablanca, Fez y Marrakech.

Nada más importante para nosotros sería que cada cliente se sintiese participe de esta cultura a través de Al-Medina y su gastronomía. Así que esperamos que la curiosidad sea la antesala del conocimiento de una gastronomía, la árabe, que tiene mucho que ofrecer y enseñar a quienes saben que comer es algo más que calmar el hambre.

Gastronomía

platos04La cocina Marroquí puede presumir de ser una de las gastronomías más árabes, porque sin vivir de espaldas a su tiempo ha sabido conservar lo mejor de su tradición.

En el MAGREB observamos, entre otras cosas que el parentesco de su gastronomía con la gastronomía mediterránea (italiana, española, griega, turca) es menos distante de lo que se pudiera pensar. Contrariamente a algunas ideas recibidas y ampliamente difundidas, la cocina, marroquí no es grasa ni picante. Asocia la dietética a la gastronomía gracias al uso de condimentos y de especias que realzan los sabores y dan colores cálidos que recuerdan al Oriente y al Desierto.

La cocina marroquí es rica y variada, y un auténtico placer para los sentidos. Entre los platos más conocidos destaca el “Cuscus”, sémola de trigo hervida al vapor acompañadas de verduras, carne de pollo, cordero o pescado.

También son muy apreciados otros platos como el “Mechoui”, cordero asado a la brasa; el plato por excelencia nacional en Marruecos es el “Tajine”, a base de carne, de pollo o pescado, y legumbres estofadas.

Las brochetas de carne especiadas, generalmente de cordero o de ternera, son un plato delicioso y económico que se puede degustar en cualquier parte. La “Pastilla” consiste en una fina pasta de hojaldre rellena de pichón, almendras, cebolla y pasas.

En cuanto a la pastelería, la lista es interminable: pasteles de miel, frutos secos y agua de azahar, hojaldre y pasta de almendra, con uvas pasas o con sésamo, además de las jugosas frutas frescas. Entre las bebidas, nada mejor que la bebida nacional, el té verde a la menta, degustado a cualquier hora, es apreciado por sus virtudes estimulantes digestivas y refrescantes, todo un placer a cualquier hora del día.